Vie Jun 22, 2007 9:48 pm
Cuatro rutas unen a Necochea con el resto del país. La ruta 88 lo hace con Miramar y Mar del Plata y desde allí con Buenos Aires y el resto de la costa por la 2 y la 11. La ruta 227 comunica la ciudad con Lobería y Balcarce - donde se conecta con las rutas 55 y 29 hacia Buenos Aires -, la 86 con Benito Juárez y la 228 con Tres Arroyos. Cada una de estas rutas conectan con el interior bonaerense del país. A 13 Kilómetros de la ciudad, sobre ruta 86, se encuentra el aeropuerto.
La ciudad fue fundada el 12 de octubre de 1881, junto a la desembocadura del río Quenquén en el mar. Entonces, se hacía realidad un pedido de José Hernández, autor del Martín Fierro, quien impulsó su creación en la Legislatura provincial. Su fundador fue Angel Ignacio Murga. El nombre fue puesto en homenaje al general Mariano Necochea, que integró el ejército libertador del general José de San Martín. El apellido Necochea proviene de la ciudad de Pamplona, capital de la provincia de Navarra, España. El desarrollo de la ciudad se inició a partir de las labores agropecuarias, recibiendo contingentes inmigratorios europeos, con mayoría de españoles, italianos, vascos y dinamarquenses.
Limita al este con los partidos de Lobería, al oeste con San Cayetano; al norte con Benito Juárez y Tandil y al sur con Tres Arroyos.
La actividad turística, agropecuaria y portuaria la convierten en una de las ciudades más importantes de la provincia de Buenos Aires. Su fundación fue realizada en la zona de la plaza Dardo Rocha, a uno tres Kilómetros del mar. Luego se fue extendiendo y es por eso que cuenta con dos centros comerciales: el antiguo, situado en la parte donde fue fundada y el moderno, en la villa balnearia, junto a la costa.
Los necochenses se enorgullecen de contar con lo que ellos consideran la mejor playa argentina. Los 64 Kilómetros de frente marítimo, con una franja de arena que supera los 300 metros desde el mar hasta la avenida 2, dan una idea de la amplitud de estas playas, elogiadas por su suave declive. La costa posee en general un leve desnivel, aunque también cuenta con médanos, por ejemplo en el norte, sobre la escollera necochense. Sobre el sector sur aparecen formaciones rocosas, que constituyen atractivos lugares como Las Grutas, Punta Negra y Cueva del Tigre.La extensión de la playa necochense es quizás uno de los principales factores que la transforman en un lugar seguro para la familia.
Trece balnearios, con servicios de gastronomía, ducha, teléfonos públicos, galerías comerciales, canchas de fútbol 5, paddle, tenis y playas de estacionamiento, conforman la infraestructura de la zona más concurrida de la playa de Necochea.
El Parque Miguel Lillo en Necochea fue creado con el propósito de contener el avance de la arena hacia el interior del territorio. Lleva el nombre de un prestigioso botánico tucumano. Su superficie es de 480 hectáreas de reserva forestal, donde crecen diferentes especies de pinos, que son el resguardo de aves de esta zona. El área más transitada cuenta con un trencito para chicos, fogones, jardines, una plaza con una fuente, un anfiteatro al aires libre con capacidad para 1. 500 espectadores, en el cual se realizan espectáculos durante el verano, museos, áreas para la práctica de deportes, pista de ciclismo, sectores para el alquiler de caballos y carruajes, un jardín de rocas ubicado frente al mar, un cámping, juegos infantiles y el Lago de los Cisnes. Sus instalaciones pueden ser utilizadas en forma gratuita y se ingresa por las avenidas 2 y 10 y calle 89. Recomendado por especialistas, los caminos del parque Miguel Lillo forman el circuito preferido por los fanáticos del aerobismo, que suelen ir de 7 a 9 para aprovechar la mayor capacidad de oxígeno que esa hora producen los miles de árboles plantados en el lugar.
También es un sitio especial para delegaciones deportivas, donde todos los veranos trabajan planteles del fútbol profesional, que hacen la pretemporada en la costa.
Los más pequeños tienen la oportunidad de conocer el parque Lillo desde un trencito, que recorre un trayecto de más de un Kilómetro entre dunas y pinares a una velocidad de ocho kilómetros. El trencito parte desde una pequeña y pintoresca estación, ubicada en la avenida Pinolandia.Es un agradable paseo, que también pueden disfrutar los grandes y que se convierte en una alternativa para días en los que no se puede ir a la playa.
El puente colgante lleva el nombre del ex presidente Hipólito Yrigoyen y fue inaugurado el 21 de julio de 1929. Esta bella obra de ingeniería une las ciudades de Necochea y Quenquén. Es el único puente colgante del país, suspendido desde cuatro ejes. Toda su estructura es metálica y pesa 2.186 toneladas. El material mecánico y el armamento fue encargado a la compañía francesa Chantiers Etaleliers. Cerca del puente colgante están el club Náutico Necochea y la terminal de ómnibus. Es un lugar ideal para sacarse fotos porque es uno de los símbolos tradicionales de la ciudad.También cruzan el río Quenquén los puentes Pedro Eugenio Aramburu, por la zona noroeste, y Dardo Rocha, a pocas cuadras del puente colgante, yendo hacia el puerto. En 1980, las más graves inundaciones del siglo derrumbaron el puente Ignacio Ezcurra, que cruzaba el río cerca del puerto.
El río Quenquén desemboca en el océano Atlántico, después de recorrer la llanura desde su nacimiento, a 250 kilómetros del mar. En sus orillas hay mucha vegetación. Y en su lecho, maravillosos saltos y cascadas naturales. Por eso, es un paseo ideal para actividades al aire libre en familia y practicar la pesca de río.
En el parque Cura Meucó, a 15 kilómetros de la ciudad, hay fogones y juegos para chicos. Este lugar también se conoce como Las Cascadas porque tiene pequeños saltos naturales.
Se llega a través de un camino costero entoscado, que empieza en calle 66 y ruta 86 o por la ruta 86, doblando a la altura del kilómetro 8.Hay fogones y juegos para chicos, mientras que los mayores encuentran un lugar especial para la pesca.
También junto a las orillas del Quenquén se puede ver una estación de piscicultura y los clubes deportivos Del Valle, Rowing y Náutico, sobresaliendo por su bella línea arquitectónica el primero de ellos. La pesca, el kayaquismo y el canoísmo son prácticas deportivas que se pueden realizar en esta zona.
Más de tres millones de toneladas de productos agrícolas se exportan desde el puerto de Quenquén. El desarrollo de este puerto es constante y ha transformado a la región. Hasta allí llegan buques de más de 200 metros de largo, que zarpan cargados de trigo, maíz, aceite de girasol, soja, pescado y troncos de eucalipto. Posee dos gigantescas escolleras, que contienen el oleaje, e inmensos elevadores almacenan los granos que transportan centenares de camiones y vagones de trenes, que llegan desde toda la provincia.
En la margen Necochea del puerto de Quenquén vive una colonia de lobos marinos. Su mantenimiento está a cargo de grupos defensores de la ecología y comerciantes. Los lobos marinos toman sol y descansan sobre una de las escolleras. La cara de asombro de los niños ante los movimientos de los animales es un espectáculo aparte.El acceso y estacionamiento son gratuitos y se llega por las avenidas 59, 2 y 10.
Por avenida 2, unos siete kilómetros hacia el sur de Necochea, se llega al paraje Las Grutas, un sitio donde las formaciones rocosas han sido sometidas a la erosión del mar, transformándose en barrancas. Refugio ideal para los días ventosos, una buena parrillada y la posibilidad de una jornada a plena pesca. En las cercanías existe una imagen de la Virgen Nuestra Señora de Luján y un amplio sitio para acampar, que fue sede de un gran campamento nacional de scouts en el verano de 1994.
Unos cinco kilómetros hacia el sur está Punta Negra, una formación rocosa que baja de los acantilados y se interna en la bullanguera restinga, 150 metros en el mar. Se llama así porque hay arenas negras, enriquecidas con hierro. También se forman piletones entre las rocas, ideales para los estudiosos de la biología marina. Esta es una zona recomendada para la práctica del buceo.
Más adelante, siempre hacia el sur, se llega a la Cueva del Tigre, una gran gruta en cuyas cercanías hay excelente pesca.Se llama así porque recuerda a un personaje de leyenda. El Tigre de Quenquén, un gaucho del siglo pasado que se habría refugiado allí para escapar de la policía.
El Parador Wayne es una pintoresca confitería en cuya construcción se ha utilizado mucha madera, está ubicada en plena arena, a la altura de Av. 2 y el jardín de rocas del parque Miguel Lillo. Este parador se ha convertido en cita obligada de la juventud, en especial por las noches, cuando la buena música y su ambiente lo transforman en uno de los atractivos de Necochea.
Entre las excursiones disponibles hay una que no debes perderte, una travesía que conecta las playas de Necochea y el paraje Médano Blanco, ubicado al sur de la ciudad. Se recorren hasta setenta kilómetros en vehículos todo terreno, bordeando el agua, trepando médanos y descubriendo dunas salvajes. Este paseo incluye servicio de refrigerio, radio enlace, información turística y también brinda una oportunidad para pescar en algunos lugares de la costa.
También hay excursiones en altamar, con salidas diarias desde el puerto de Quenquén, desde las 7, 30 y hasta las 16, 30. Se pueden capturar especies como salmón, mero, besugo, pescadilla, anchoas de banco, tiburón y brótola.
Un día de campo es una propuesta recomendada contra el estrés. Tradicionales estancias de Necochea y Lobería abren sus tranqueras para la visita de argentinos y extranjeros. Se ofrecen comidas tradicionales, como locro y asado con cuero.
El centro comercial, donde hay unos 350 locales, está entre calle 60, 70, 55 y 65, a metros de la plaza Dardo Rocha. Allí se concentra la actividad bancaria, comercios, un cine y paradas de micros, remises y taxis. Cuenta con playas de estacionamiento gratuito y en sus inmediaciones está la iglesia Nuestra Señora del Carmen y la Municipalidad. De fácil acceso por avenida 59. Los comercios abren de 8 a 12 y de 16 a 21. Cerca de la costa hay otro pequeño centro comercial, que incluye seis galerías y donde se pueden adquirir interesantes recuerdos de la ciudad.
La calle para peatones de Necochea tiene tres cuadras, ornamentadas con buen gusto, que se transforman en el corazón de Villa Díaz Vélez, el centro comercial durante el verano. Esta calle empieza en la avenida 2, más exactamente en el paseo de la Rambla Municipal y termina en la plaza San Martín, donde existe un pequeño anfiteatro en el que actúan noche a noche artistas y cantantes, así como también se instala una atrayente feria artesanal. Junto a esta calle hay varias confiterías, heladerías, locales de entretenimientos para chicos, comercios de venta de ropa y alfajores y cuatro galerías, entre las que sobresalen el Paseo del Centenario y Paseo Jardín.
Paseos por la ciudad en el cohete Sputnik, un vehículo con forma de nave espacial que sale cada media hora de Av. 2 y calle 83, y en el trencito El Charito, con salidas permanentes desde la plaza San Martín.
A pocos metros de la rotonda de avenidas Pinolandia y 2, hacia el sur, se encuentra en pleno parque Miguel Lillo el Lago de los Cisnes, un hermoso paseo que cuenta con un espejo de agua en el que conviven diversas especies de aves acuáticas. Se puede pasear en su interior en pintorescas bicicletas acuáticas y atravesarlo a través de tres puentes.Lugar ideal para los niños, que pueden observar diversas especies de peces, falsanes, conejos y pavos reales, mientras los mayores toman sol en las resguardadas adyacencias.
La geografía necochense, con el río Quenquén, el océano Atlántico y lagunas de la región, es ideal para varios tipos de pesca. Para pesca de altura en embarcaciones propias, hay que completar los requisitos necesarios en las sedes de los clubes Náutico y Rowing o tomar parte en excursiones de pesca. Se obtienen besugos, pescadillas, meros, tiburones y rayas. También se puede pescar desde las escolleras Sur y Norte, en las que hay acceso libre. Desde allí se obtienen corvina, pejerrey, pescadilla, brótola, pez palo y borriqueta. Otro sitio para pescar es el antepuerto, en cercanías de la escollera necochense. Las piezas que se obtienen allí son más pequeñas.
Necochea cuenta con un total de 89 lugares de alojamiento, entre hoteles, hosterías y hospedajes, diseminados en su gran mayoría en la villa balnearia. La capacidad hotelera es de 6.798 personas en 2.643 habitaciones en establecimientos con las comodidades necesarias para una buena estadía.
Categorías: Guía de Argentina | Playas de Argentina