Vie Jun 22, 2007 9:56 pm
La ruta provincial 11 es la vía de comunicación por la cual se ingresa a Pinamar. A su terminal de ómnibus en Av. Shaw entre Del Pejerrey y Del Lenguado, llegan numerosas empresas de autobuses.
Su quebrada topográfica y belleza paisajística hacen de Pinamar, fundada el 14 de febrero de 1943 por Jorge Bunge, una de las localidades costeras más bellas de Sudamérica. Los balnearios de Montecarlo, Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Cariló, en ese orden de norte a sur, conforman el partido de Pinamar, que limita al norte con el Partido de la Costa, al oeste con la ruta 11, al sur con el municipio de Villa Gesell y al este con el Océano Atlántico. Pinamar se llama así porque en este lugar se puede gozar de los pinares y el mar choca con una franja estrecha de 22 Kilómetros en Cariló y 3, 20 en Montecarlo. La década del 40 marca el punto de partida del balneario. Prosiguiendo con lo iniciado a principios de siglo por inmigrantes belgas en la región, los visionarios arquitectos Jorge Bunge y Héctor Guerrero se lanzaron a la titánica tarea de convertir una zona de médanos vivos en una ciudad turística que cobra importancia con el paso de los años.
El frente marítimo se extiende entre el muelle de pesca, ubicado a la altura de la avenida Eolo, y el límite con el balneario Montecarlo, también perteneciente al partido. En esta zona las corrientes marinas son más cálidas que en el resto de la costa debido a la desviación que desde el cabo Corrientes experimentan las corrientes frías provenientes de la Antártida.
A esto se suman pendientes de poca profundidad y los amplios espacios entre las mareas, que permiten un mayor aprovechamiento de la playa.Cerca de estas playas hay que recorrer las casas rodeadas de grandes parques. Provocan admiración y sorpresa.
A lo largo de la playa se levantan 33 balnearios, dotados con todas las comodidades, como piscinas, vestuarios de primer nivel, saunas, servicio telefónico de corta y larga distancia, pequeños comercios, canchas de tenis, voley y paddle, restaurantes y snack bar. Entre los más importantes se puede citar a : CR, Cocodrilo, El faro, El chalao y La frontera.
En temporada alta podrán alquilarse sombrillas y carpas por mes.
La iglesia Nuestra Señora de la Paz está en avenida del Libertador 448 y muestra la integración entre el arte moderno y algunas reminiscencias neorrománticas. Fue proyectada por el arquitecto Jorge Bunge en 1945 y en un sitio que vale la pena visitar.
Verano a verano se instalan numerosos puestos de artesanos frente a la Municipalidad, en la esquina de avenida Bunge y Shaw. Este es un interesante paseo para observar artículos realizados en cueros, metal, madera y hojalata, entre otros materiales. No se cobra entrada.
Ubicada en el sector norte de la ciudad, la reserva dunícola constituye, con sus 27 hectáreas, un lugar topográfico de sumo interés para el visitante. Se pueden observar médanos de hasta 30 metros de altura. El ingreso es gratuito.
En la temporada de verano unos 2.000 comercios abren en el centro de Pinamar que se extiende entre la Av. Bunge y Constitución y la Av. del Mar y De las Gaviotas.Comercios de todos los rubros, en especial los dedicados a la venta de vestimenta y comida, modernos edificios con llamativas líneas arquitectónicas, hoteles cinco estrellas y las dependencias públicas más importantes forman una atrayente zona para turistas y lugareños.
Para días sin playa lo ideal mes un paseo por los barrios. La zona residencial de Pinamar, ubicada al norte de la ciudad, tiene mansiones y construcciones muy modernas. Por eso es una muy buena alternativa para pasear en los días no aptos para la playa. El cuidado de las calles y viviendas provocan el asombro de quien decide recorrer la ciudad, ya sea en auto o caminando.
Para los amantes de la pesca y la naturaleza las jornadas tormentosas o frescas se transforman en una invitación para internarse en grupo a las aguas del mar, portando una red. Con paciencia se puede recoger frutos de mar que después se convertirán en sabrosos platos.
Hay más de 40 casas de comida. Los frutos del mar, el típico asado criollo, las pastas, las aves y la cocina naturista hacen las delicias de los clientes. En los bosques pinamarenses crece gran variedad de hongos, como el boletus, el ascaris y el champignon, que sirven para enriquecer variados platos.
Pinamar cuenta con establecimientos de todas las categorías. También hay varios apart hoteles y complejos de tiempo compartido. Posee tres hoteles cuatro estrellas: Algeciras, Arenas y Del bosque.
Categorías: Guía de Argentina | Playas de Argentina