Vie Jun 22, 2007 10:03 pm

San Clemente, Costa Argentina

A San Clemente se llega por la ruta provincial 11. Desde la Capital Federal se la toma a la altura de su cruce con la ruta 36. También se puede ir por la ruta 2 tomando posteriormente la 63 que sale de Dolores. La ruta 11 une al partido de la Costa con Pinamar y el resto de la costa atlántica bonaerense hacia el sur. La misma ruta, hacia el norte, comunica la ciudad con La Plata y a través de la ruta 63, se interconecta con la ruta 2, para llegar a Buenos Aires. Desde la Capital Federal, hay micros de Compañía Argentina de Turismo, El Alba, Costera Criolla, Chevallier, La Estrella- El Cóndor, Río de la Plata y Río Paraná. Desde el Gran Buenos Aires, salen ómnibus de Alba de Ajó, Alvarez Hnos., El Rápido Argentino, Turismo Patri y Expreso Paraná. También llegan y salen del Partido de la Costa, con distintos destinos, micros de Turismo Patri, Plusmar, Ruta Atlántica, Expreso Carasa, Vosa, Expreso Córdoba- Mar del Plata, Central Argentino, Almirante Brown, Urquiza, Flecha de Oro, Telebus, Plata S. A y Saestur. Todas estas empresas operan en la terminal ubicada en la calle 10 y San Martín. También se puede arribar por vía aérea al aeródromo de Santa Teresita y desde allí seguir por la ruta interbalnearia. El servicio lo cubren SAPSE y Laer.

San Clemente del Tuyú, fundada el 23 de noviembre de 1935, fue el primer lugar del partido de General Lavalle que fue dividido en lotes para convertirlo en balneario. Las tierras pertenecían a la estancia de Federico Leloir, quien donó parte de las mismas. Tomaron su nombre del arroyo San Clemente. Es a partir de 1955 cuando se crean la mayor parte de las instituciones de la localidad. Hoy la ciudad es una de las 12 localidades que forman el Partido de la Costa, separado de General Lavalle el 1º de julio de 1978, tras un explosivo crecimiento de cada uno de sus balnearios. Hasta mayo de 1983 fue municipio urbano y desde entonces constituye un partido bonaerense más, cuya cabecera es Mar del Tuyú.

En el Partido de la Costa hay centros de intensa actividad como San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, Mar de Ajó y San Bernardo y balnearios tranquilos como Las Toninas, Mar del Tuyú, Costa del Este, Aguas verdes, La Lucila del Mar, Costa Azul, Nueva Atlantis, Pinar del Sol y Costa Esmeralda.

Netamente turístico, el partido recibe alrededor de tres millones de personas por temporada. La totalidad de las playas ocupan una franja de 90 Kilómetros frente al mar. En San Clemente, a 308 Kilómetros de Buenos Aires, se inicia la cadena de balnearios de este distrito. Se halla en el cabo San Antonio y limita al norte con la bahía de Samborombón, al oeste con el partido de General Lavalle, al sur con Las Toninas y al este con el océano Atlántico.

El término tuyú deriva de tuyú-cuá, que quiere decir lodazal, ciénaga, pantano, cangrejal. Los indios pampas llamaban tuyú al ñandú, ya que éste habitaba en gran cantidad en la zona donde se refugiaban de las cacerías. También se relaciona el término tuyú con la abundancia de las cigüeñas en los bañados, a las cuales los pampas llamaban tuyuyú.

Como los restantes 90 Kilómetros de playa del distrito, las de San Clemente son muy abiertas, rectas y sin bahías, con un ancho de 30 metros, acompañadas por un cordón de médanos de entre 2, 50 y 6 metros de altura, fijados por uña de gato y tamariscos. Contiene arenas finas y volátiles de origen calcáreo y conchillas.

Los nueve balnearios de la ciudad brindan una completa infraestructura. Estos son: Playa Norte, Almejas, El Delfín, Riazor, Marbella, Santa Ana, El Atlántico, Edén y Argollas de Plata. Sus servicios incluyen tendido de sombra, sanitarios, gastronomía y venta ambulante.También se pueden practicar los más variados juegos playeros, vóley, tejo, paleta, y hay toboganes acuáticos. El muelle de pesca, de 129 metros de largo, con diversas comodidades, es cita obligada, no sólo de pescadores.

Subir los 298 escalones del faro San Antonio para observar desde sus 58 metros de altura el increíble escenario natural de Punta Rasa, puede constituirse en una bella aventura.Ubicado junto a la estación biológica de la Fundación Vida Silvestre, en el cabo San Antonio, este faro tiene más de 100 años. Fue construido en 1890 y puesto en servicio el 1º de enero de 1892 para indicar a los navegantes la punta de la bahía de Samborombón.

Puede visualizarse a una distancia de 21 millas desde la costa. Es de hierro, en forma de trípode, con una columna central. En la parte superior cuenta con una garita de vidrio y 14 ventanillas. Hasta 1926 el sistema de iluminación fue de querosén. Luego se utilizó gas de acetileno, hasta 1970. En la actualidad es eléctrico. El faro está a cargo del servicio de Hidrografía Naval de la Armada Argentina. Solo debe abonarse $ 1 para poder observar desde lo alto toda la zona de la bahía de Samborombón, Punta Rasa, el arroyo San Clemente y la ciudad del mismo nombre, en un marco de densa vegetación. Una maravilla.

El puerto de San Clemente, junto a Mundo Marino, es una interesante atracción turística, con sus amarraderos de madera, en el que atracan unas 20 lanchas de pesca menor. En pintorescas cantinas ubicadas a su alrededor pueden degustarse exquisitos platos de productos marinos. También se vende pescado fresco: lisa ahumada, mondongo de pescado, huevas de corvina, pejerrey, cornalitos, lenguados y corvinas negras y rubias.

El muelle de pesca, ubicado en la playa, tiene 129 metros de largo, 4, 50 de ancho y una altura de entre tres y cuatro metros. Posee baños públicos, servicios gastronómicos, se alquilan cañas y mediomundos, y se vende carnada. Posee perfecta iluminación y desde allí se obtienen corvinas, brótolas, pejerreyes, cornalitos, camarones, anchoas, pescadillas reales, lenguados y chuchos.

Sobre las márgenes del arroyo San Clemente, prácticamente en la bahía de Samborombón, se encuentra la Tapera de López, escenario ideal para todo tipo de actividades náuticas. Se llega por el mismo camino que conduce a Punta Rasa. Son aguas tranquilas, rodeadas de una naturaleza agreste. Hay un puerto deportivo natural, un muelle de 40 metros de largo, una rampa de hormigón armado para bajada de lanchas, amarradero, una grúa mecánica, bar y confitería, duchas con agua caliente y lugares para hacer asado. En 1989 se realizó allí el primer campeonato affshore de la costa atlántica. Se puede practicar sky acuático, windsurf, canotaje, motonáutica, remo, surf y kayak. Su nombre se debe a que en el lugar existía un rancho o tapera perteneciente a Manuel López y Magdalena Luero, dedicados al comercio de pescado.

Cerca del puente de San Clemente, abarcando 19 hectáreas, se halla el mayor oceanario de América del Sur, Mundo Marino. Abierto al público desde 1977, es visitado durante todo el año. Cuenta con 19 piscinas, albergando aproximadamente 50 mamíferos marinos, más de 80 aves y un número variable de peces y animales típicos de la fauna costera. Recorrerlo lleva unas cuatro horas, pero puede pasarse toda una jornada en el lugar, ya que cuenta con confitería, restaurante, quioscos y heladerías.

Orcas, delfines, lobos marinos y pingüinos son la mayor atracción de grandes y chicos. Se ofrecen shows de destreza, se proyectan audiovisuales y se brindan diversos espectáculos. Se puede recorrer el oceanario en un pequeño tren, pasear por un castillo medieval, manejar barcos a control remoto o divertirse con los hidropedales. Allí también funciona la Fundación Mundo Marino, que cuesta con laboratorios de investigación y un centro de rehabilitación para recuperar animales enfermos aparecidos en la costa. En verano está abierto de 10 a 18.

En el extremo sur de la bahía de Samborombón y el extremo norte del cabo San Antonio se halla Punta Rasa. Hasta allí se acercan aves provenientes de Alaska o Canadá que descansan allí en su viaje hasta Tierra del Fuego. Así viajan más de
10. 000 Kilómetros, regresando al norte en otoño. Chorlos, gaviotas y otras especies aletean en enormes bandadas. Este fenómeno ha convertido al lugar en centro de atención de naturalistas y ornitólogos, que llegan munidos de teleobjetivos e instrumental para estudiar las migraciones de las aves.

Entre General Lavalle y San Clemente, saliendo de la ruta 11 hacia el Cangrejal de las Tijeras, se llega a la Reserva Campos del Tuyú. Allí la Fundación Vida Silvestre cría un centenar de venados de las pampas, una de las ocho especies de cérvidos autóctonos de la Argentina, prácticamente en extinción.

Algo más de 20 restaurantes ofrecen los más diversos platos. Los principales son: El ancla, El mesón de la gallega, Alfredito y El escorpiano.

Ibiza y Oba- oba son las discotecas más concurridas y para hacer tiempo antes de ir a bailar, en la calle 1 hay varias confiterías y pubs.

La oferta hotelera de San Clemente es amplia y variada. Hay para todos los gustos: desde hoteles clásicos como el Playa hasta modernos como el Solmar. Y desde hospedajes tipo A como el residencial Arco Iris, hasta un hotel cuatro estrellas. Además, hay hoteles de tres estrellas y de dos estrellas.

Categorías: Guía de Argentina | Playas de Argentina