Vie Jun 22, 2007 10:09 pm
A Villa Gesell se llega por la ruta 11 que se conecta hacia el norte con las rutas 7 ó 35. Las compañías de micros arriban y parten desde la terminal, Av. 3, entre paseos 140 y 141 y la mini- terminal, ubicada en Av. 3, entre paseos 104 y 105. Por avión se llega al aeropuerto ubicado a 2 Kilómetros de la rotonda de ingreso a la ciudad, sobre el camino a Pinamar.
Villa Gesell está indefectiblemente unida al nombre de su creador, Carlos Gesell, que la fundó el 14 de diciembre de 1931 en las tierras que había comprado a orillas del océano Atlántico. Allí comenzó la titánica tarea de forestar los médanos de la región, que tras varios intentos, recién comenzó a tener las características del actual bosque en 1940. Un año después llegaron los primeros turistas y poco a poco se fueron instalando los hoteles, se abrió el camino por la ruta 11 y en la década del 50 la ciudad fue tomando la fisonomía de nuestros días.
Villa Gesell limita al norte con el partido de Pinamar, al oeste con el de General Madariaga, al sur con el de Mar Chiquita y al este con el Atlántico.
Villa Gesell cuenta con 62 Kilómetros de playa con aguas cálidas y dunas vírgenes, que se combinan con las distintas tonalidades de verde del bosque ubicado en sus cercanías. En verano la temperatura de las aguas oscila entre los 24 y los 25 grados, ya que una corriente cálida que llega desde Brasil baña las costas. En invierno varía entre los 8 y los 14 grados.
En las arenas se realizan distintos eventos deportivos culturales, algunos de ellos con figuras internacionales, que significan un indudable atractivo para los turistas y los vecinos de Gesell.
Un total de 52 balnearios, que poseen todos los servicios que el visitante pueda imaginar para una agradable estadía, dotan a estas playas de sitios ideales para descansar. Entre los mejores se puede citar a Pepe Sombra, Calypso, Bahía, entre otras.
Entre la Av. Costanera, Alameda 201 y Circunvalación; avenida Buenos Aires y calle 312 se extiende el Barrio Norte, el más característico de Villa Gesell. Pinos, álamos, acacias y cipreses fueron plantados en esta zona, la primera cuyo médanos procedió a fijar Carlos Gesell. Las calles, zigzagueantes, respetan la topografía del lugar. Sobre ellas hay hermosas residencias, todas levantadas con muy buen gusto.
Entre las calles 301, 304 y Costanera hasta Alameda 205, hallamos un remanso verde donde se ubican las dos casas del fundador de la ciudad. La más antigua fue transformada en un museo histórico que en temporada se puede visitar todos los días desde las 19. En ella hay fotos y recuerdos de la labor de Carlos Gesell y otros pioneros, que muestran la historia de la ciudad. No se cobra entrada. Cerca también se ubican un vivero y un laboratorio de elaboración de miel, donde un guía explica el proceso. Tampoco se cobra entrada.
Entre la calle 101, el paseo 13, el boulevard Silvio Gesell y la Av. 10, se ubica el Pinar, que cobija un pequeño pero bello anfiteatro, con perfecta acústica. Desde hace 25 años, en verano, se realizan encuentros corales. No se los pierda.
Para días sin playa está Jueguelandia, una especie de mini Disneylandia ubicada en Av. 3, entre paseos 125 y 126, donde hay una réplica de un castillo de la Edad Media, laberintos, un anfiteatro donde actúan magos y payasos, lago artificial, calesita y mirador, para deleite de quienes la visitan. No se cobra entrada y en verano está abierto diariamente, desde las 18.
El muelle de pescadores está en el Paseo 128 y playa. Se aconseja pasear por él, incluso de noche, ya que está perfectamente iluminado. La sensación de adentrarse en las aguas sin mojarse y la vista de un paisaje llamativo son algunos de los principales atractivos de este paseo.
La extensa avenida 3 concentra la mayoría de los comercios de la Villa, pero en el microcentro se ubica entre los paseos 102 y 109. Varias galerías, entre ellas Alas, Combo, Lafayette y Azul, componen el radio céntrico, donde también hay cines, restaurantes, confiterías y lugares de esparcimiento. El comercio abre entre las 9 y las 2, recomendándose los alfajores, que se venden sobre la avenida 3. Otro de los polos comerciales de la ciudad es el Boulevard Silvio Gesell, alejado de la costa.
Los amantes de la pesca cuentan con un verdadero paraíso: en Gesell se consiguen corvinas, borriquetas, bagres de mar, lenguados, chuchos y tiburones. El muelle, al que se accede gratuitamente, está en paseo 128 y playa. Los que quieran pescar entre las 19 y las 24 deberán pagar un arancel. La actividad desde la playa se cumple a la altura de calle 312, al norte, y paseo 150, al sur. Para pesca de embarcado hay que dirigirse al Club de Caza, Pesca y Náutica, en la calle 150.
En Villa Gesell hay 189 hoteles de entre una y cuatro estrellas, siete gremiales, 11 apart hoteles, y tres complejos de tiempo compartido. Los establecimientos más conocidos son: Bahía Club de Playa y Gran Internacional.
Los camping de Villa Gesell son 12, cuentan con todos los servicios y están ubicados en una zona perfectamente delimitada en cercanía del boulevard Silvio Gesell, en el bosque que se extiende hasta la avenida de Circunvalación, entre la avenida Buenos Aires y el paseo 103. Los que más comodidades brindan son: California y Caravan.
La cocina internacional y la criolla, los pescados y los mariscos, las pastas, las pizzas y sandwiches, en este caso preferidos por la gran cantidad de jóvenes que visitan esta ciudad cada verano, tientan al turista desde locales decorados con muy buen gusto. Frente al mar, contabilizando los restaurantes de varios balnearios, y en la avenida 3, se centraliza el área gastronómica.
Categorías: Guía de Argentina | Playas de Argentina